Se profundizan los recortes en subsidios, obra pública y salarios para cumplir con las metas fiscales del Gobierno.
Agregar La Derecha Diario en
Compartir:
El Gobierno nacional intensificó durante abril el ajuste fiscal sobre diversas partidas clave del presupuesto con el objetivo de sostener el equilibrio de las cuentas públicas. Según la consultora Analytica, los subsidios cayeron un 70% interanual, mientras que la obra pública se redujo un 63% y los salarios del sector público descendieron un 12,8% en términos reales.
“La reducción más fuerte se observó en los subsidios energéticos, que disminuyeron casi 70% interanual”, indicaron desde Analytica. Esto responde a la quita progresiva de subsidios a tarifas, que comenzó el año pasado y continuará a lo largo de 2025. De hecho, en el fallido proyecto de presupuesto nacional, estas partidas estaban entre las más ajustadas.
Menos gasto en salarios y programas sociales
El recorte no se limitó a los subsidios. También se observaron ajustes en programas sociales como Potenciar Trabajo, becas Progresar y políticas alimentarias, con una caída del 20,2%. El gasto en transporte público fue otro de los afectados, con una reducción del 23,9%, y el gasto de capital se retrajo un 25%, según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
En cambio, hubo algunos aumentos en partidas específicas. Las transferencias a universidades crecieron un 8,1%, las pensiones no contributivas un 7,5%, y las asignaciones familiares un 22%. El rubro jubilaciones y pensiones registró un alza del 23,3%, impulsado por la fórmula de movilidad. También se destacaron las transferencias a provincias, con una suba del 256%, aunque sobre una base muy baja.
Gobierno refuerza la motosierra para mantener el superávit fiscal
La motosierra fiscal en el primer cuatrimestre
Tomando el acumulado entre enero y abril, los recortes más significativos se concentraron en tres rubros: subsidios (-59,4%), obra pública (-52,5%) y salarios públicos (-10,4%). Así lo reflejó un informe de Analytica, que subraya el perfil del ajuste en este segundo año de gestión del presidente Javier Milei.
El superávit primario acumulado en los primeros cuatro meses del año, según la OPC, fue de 5,9 billones de pesos. ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto) estimó un resultado similar: $5,8 billones, junto a un superávit financiero —descontando intereses de deuda— de 3,6 billones. No obstante, estas cifras pueden diferir de las oficiales, ya que los informes privados se basan en el gasto devengado, mientras que el Ministerio de Economía utiliza el criterio de caja.
La meta fiscal ante el FMI
El Gobierno buscará alcanzar un superávit primario de 6 billones de pesos entre abril y mayo, con el fin de cumplir la primera meta pactada con el Fondo Monetario Internacional. A lo largo del año, el objetivo oficial es lograr un ajuste fiscal mayor al inicialmente previsto: del 1,3% al 1,6% del PBI.
“El camino elegido será por la vía del gasto”, afirmó una fuente del Poder Ejecutivo. Si bien en 2024 el superávit fue apuntalado por ingresos extraordinarios como el impuesto PAIS y el blanqueo impositivo del paquete fiscal, para este año esos recursos no estarán disponibles. El Gobierno descarta nuevas fuentes excepcionales y apuesta a un recorte más profundo como estrategia para mantener el equilibrio.