El interventor y la subinterventora del Instituto de Obra Social de Entre Ríos (Iosper), Mariano Gallegos y Marina Alegre, ofrecieron ayer conferencia de prensa para presentar los primeros hallazgos de la auditoría realizada sobre la obra social de los empleados públicos de la provincia.
"La situación del Iosper es mucho peor de lo que esperábamos", señalaron los interventores, quienes explicaron que, tal como expresó el gobernador Rogelio Frigerio al ordenar la intervención, "sólo conocíamos la punta del iceberg. Ahora empezamos a ver qué hay debajo".
Los funcionarios designados por el Poder Ejecutivo para reorganizar el Iosper encontraron que la deuda acumulada de la institución es el doble de la que había declarado el expresidente Fernando Cañete. El monto total asciende a 42.871.884.708 pesos, y el 56% de esta cifra corresponde a medicamentos, evidenciando una deficiente gestión financiera.
Asimismo, destacaron que "tiene un déficit operativo de 3.000 millones de pesos por mes" y criticaron que "el Iosper compra, y contrata, mal y caro". Además, enfatizaron que su objetivo es trabajar "con una lógica de que el Iosper es de los afiliados, no de los prestadores, y trabajamos para los afiliados".











