El indicador muestra una reducción sostenida desde la asunción de Milei, tras un pico de casi el 70% heredado del kirchnerismo.
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La pobreza infantil en Argentina registró una marcada caída en el segundo semestre de 2025 y alcanzó el 41,3%, según datos del INDEC.
Se trata del nivel más bajo desde 2017 y consolida una tendencia descendente sostenida en los últimos dos años, en el marco del cambio de gobierno y las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei.
El dato refleja una mejora significativa respecto de los períodos anteriores. En el primer semestre de 2025, la pobreza infantil se ubicaba en el 45,4%, lo que implica una baja de más de 4 puntos porcentuales en apenas seis meses, y a pesar de los efectos negativos del "riesgo kuka".
Si se amplía la comparación, el descenso es aún más pronunciado: en el segundo semestre de 2024 el indicador era de 51,9%, mientras que en el primer semestre de ese mismo año había alcanzado un pico de 66,1%, en medio de la grave crisis económica heredada del kirchnerismo.
El presidente Javier Milei.
La evolución muestra un quiebre claro en la tendencia que se venía registrando en años previos. En 2023, la pobreza infantil se ubicaba en el 58,4% en el segundo semestre y en el 56,2% en el primero, niveles mucho más altos que los actuales.
Incluso en el período 2020-2022, los valores se mantuvieron de forma persistente por encima del 50%, reflejando un escenario de alta vulnerabilidad social.
Con el dato del 41,3% correspondiente al cierre de 2025, el indicador no solo perfora el piso de los últimos años, sino que retorna a niveles que no se observaban desde 2017, cuando se ubicaba en torno al 39,7%.
La baja de la pobreza e indigencia
Esta mejora en la pobreza infantil se da en paralelo a un proceso más amplio de reducción de la pobreza general. Según el INDEC, en el segundo semestre de 2025 el 28,2% de las personas se encuentra por debajo de la línea de pobreza, con un 6,3% en situación de indigencia, el nivel más bajo desde 2018.
Datos de la pobreza según el INDEC.
Estos datos también muestran una tendencia descendente sostenida. En el primer semestre de 2025, la pobreza alcanzaba al 31,6% de la población, mientras que en el segundo semestre de 2024 era del 38,1% y en el primer semestre de ese año trepaba al 52,9%.
La comparación con los niveles de 2023 refuerza la magnitud del cambio. En ese momento, la pobreza total había llegado al 57%, marcando uno de los registros más altos de las últimas décadas.
En este contexto, la baja de la pobreza infantil es uno de los aspectos más relevantes dentro de la mejora general, al tratarse de un sector históricamente más expuesto a las crisis económicas. La tendencia registrada durante 2024 y 2025 muestra una reducción consistente, en línea con la estabilización de variables macroeconómicas.
Los datos oficiales consolidan así un escenario de mejora progresiva en los indicadores sociales, con una caída significativa tanto en la pobreza general como en la infantil, que alcanza su nivel más bajo en casi una década, gracias al trabajo del Gobierno de Milei.