La confianza del consumidor registró una mejora en mayo y logró cortar una racha de tres meses consecutivos de caída, en un contexto marcado por la desaceleración de la inflación y las primeras señales de recuperación de la actividad económica impulsadas por el programa de estabilización del presidente Javier Milei.
Según el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, el indicador subió 1,3% respecto de abril y alcanzó los 40,14 puntos.
El relevamiento, realizado por Poliarquía Consultores entre el 4 y el 19 de mayo en 40 grandes centros urbanos del país, mostró una mejora generalizada del humor económico luego de varios meses de ajuste y reordenamiento macroeconómico.
La baja de la inflación comenzó a mejorar las expectativas
El informe atribuye la recuperación parcial de la confianza a varios factores que empiezan a consolidarse en la economía argentina:
la desaceleración de la inflación
la estabilización macroeconómica
las primeras señales de recuperación en industria y construcción
la mejora de las expectativas futuras
Aunque el índice todavía se ubica por debajo del nivel de hace un año, el dato aparece como una señal positiva para el Gobierno nacional luego de meses de fuerte ajuste destinado a corregir los desequilibrios heredados.

Milei logró estabilizar la economía tras el shock inicial
El estudio refleja que, tras el impacto inicial de las medidas de estabilización aplicadas a comienzos de la gestión, la economía comenzó a mostrar un cambio de tendencia.
Sebastián Auguste, director del CIF, destacó que el indicador mostró subas en todas las regiones del país.
“El incremento más pronunciado se observó en CABA (6,42%), seguida por el GBA (0,48%) y luego por el Interior (0,10%)”, explicó.
El Interior continúa exhibiendo el nivel de confianza más alto del país, con 45,39 puntos, mientras que el Gran Buenos Aires mantiene el valor más bajo.
Los sectores de menores ingresos mostraron la mayor mejora
Uno de los datos más relevantes del informe fue la recuperación del índice entre hogares de ingresos bajos.
Ese segmento registró una mejora mensual de 6,86%, mientras que los hogares de mayores ingresos mostraron una leve caída.
El fenómeno aparece vinculado a:
la desaceleración de precios
la actualización de asignaciones sociales









