Amalia Granata volvió a quedar en el centro de la polémica en Santa Fe. La diputada provincial y candidata a convencional constituyente confirmó que su esposo, Leonardo Squarzon, fue designado como parte de su equipo de asesores en la Legislatura santafesina, una decisión que generó sorpresa y críticas en el ámbito político.
Durante una entrevista televisiva, la legisladora explicó los motivos que la llevaron a contratar a su pareja en un rol formal dentro de su espacio. Lejos de esquivar la controversia, Granata defendió su decisión con un argumento contundente: “No confío en nadie”, expresó.










