En este contexto, para intentar levantar su imagen, Macri presentó medidas para supuestamente "aliviar la carga tributaria", se comprometió a impulsar una reforma para "reducir el aparato estatal" y disminuir el denominado "gasto político". Sin embargo, estas medidas están muy lejos de ser consideradas una verdaderas reformas estructurales.
Mientras tanto, el jefe de Gobierno porteño activó la estructura partidaria en plena temporada estival para reanimar a la debilitada tropa amarilla y comenzó a reorganizar su Gabinete con el propósito de mostrar una "renovación".
Sin embargo, detrás de la estrategia que Macri lleva adelante para evitar que Pro pierda su bastión más importante frente al ascenso de Milei, se encuentra Antoni Gutiérrez-Rubí, un asesor político que trabajó con políticos de izquierda y que fue el creador de la "campaña del miedo" en contra del presidente argentino.












