El actual candidato del kirchnerismo fue una pieza clave en el rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas.
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Jorge Taiana, exterrorista de izquierda y actualmente candidato de Fuerza Patria para las elecciones del 26 de octubre, supo ser una de las figuras más influyentes de la política exterior del kirchnerismo, siendo protagonista de una de las decisiones más dañinas de la historia reciente argentina: el rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Desde su rol como viceministro y luego canciller de Néstor Kirchner, Taiana impulsó una postura firmemente opuesta al proyecto de integración continental promovido por Estados Unidos.
Lo que entonces se presentó como un acto de soberanía y resistencia al "imperialismo", la realidad es que se trató de una oportunidad perdida que aisló a la Argentina de los principales flujos comerciales del continente y perjudicó fuertemente su desarrollo económico durante las siguientes décadas.
Jorge Taiana, candidato del kirchnerismo.
Jorge Taiana y el rechazo al ALCA
En aquel momento, Taiana se desempeñaba como viceministro de Relaciones Exteriores y fue uno de los principales arquitectos de la estrategia que llevó a Kirchner a alinearse con el bloque encabezado por Brasil y el chavismo en Venezuela, en oposición a la propuesta del presidente estadounidense George W. Bush.
Su papel no fue menor, ya que coordinó reuniones, redactó documentos y consolidó una posición común del Mercosur que terminó por bloquear cualquier avance del acuerdo continental.
Taiana, hombre de confianza de Kirchner, afirmaba erróneamente como todo izquierdista que ALCA representaba una supuesta "amenaza para la soberanía económica del país" y un riesgo de dependencia hacia Washington.
Sin embargo, los resultados de aquel rechazo son motivo de críticas cada vez más extendidas. La decisión de Kirchner y Taiana cerró una oportunidad histórica para que la Argentina accediera a un mercado de más de 800 millones de consumidores con aranceles reducidos.
Jorge Taiana y Nicolás Maduro.
Mientras otros países de la región, como Chile y México, firmaban acuerdos bilaterales con Estados Unidos y aumentaban exponencialmente sus exportaciones, la Argentina del kirchnerismo optó por un camino de aislamiento que, como se terminó evidenciando, destruyó la competitividad y la capacidad de atraer inversiones.
De haberse firmado, el acuerdo continental hubiera impulsado la transferencia tecnológica, la creación de empleo calificado y la reducción de la burocracia comercial, y, con un mayor acceso al mercado estadounidense, la verdadera industria argentina podría haberse modernizado y expandido hacia sectores de mayor valor agregado.
En cambio, el rechazo al ALCA consolidó una diplomacia más ideológica que pragmática, orientada a alianzas políticas con gobiernos y dictaduras de izquierda, aliados de los gobiernos kirchneristas.
En los años posteriores, Taiana asumió formalmente como canciller de Néstor Kirchner y profundizó esa línea de política exterior. Hoy, con el paso del tiempo, quedó demostrado que el “no al ALCA”, un símbolo de supuesta "soberanía" en su momento, fue en realidad la profundización del aislamiento argentino del comercio internacional.