La Justicia Comercial decretó la quiebra del empresario de la carne Alberto Samid por deudas impositivas que ascienden a $276 millones. La medida fue dispuesta por el titular del Juzgado Comercial N° 25, Horacio Francisco Robledo, luego de que el empresario no lograra reunir la doble conformidad de sus acreedores en el marco del concurso preventivo iniciado en 2022.
El pasivo verificado está compuesto principalmente por deudas fiscales. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) concentra la mayor acreencia, con $179 millones, mientras que la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) reclama casi $94 millones por Ingresos Brutos e Impuesto Automotor impagos. También figura la firma Smart Commerce entre los acreedores.

La resolución judicial incluye una serie de medidas patrimoniales y personales. Se ordenó la inhibición general de bienes de manera indefinida, con notificación a los registros de inmuebles, rodados y otros activos. Además, se dispuso la prohibición de salida del país hasta el 3 de julio de 2026, salvo autorización judicial expresa. El magistrado también libró mandamientos de constatación y eventual incautación de documentación en el domicilio del empresario, y estableció que su correspondencia sea remitida a la sindicatura.
En el proceso, el juez evaluó la postura de ARCA, que desmintió que determinadas deudas vinculadas a la firma “El Fuego y el Agua” estuvieran canceladas en forma firme. Samid había intentado acogerse a una moratoria por aproximadamente $53 millones. Asimismo, en audiencias informativas quedó asentado que no logró avanzar en un régimen de facilidades de pago con el organismo bonaerense.









