El gobernador bonaerense Axel Kicillof avanzó con la suspensión del plan MESA, el programa de asistencia alimentaria implementado durante la pandemia, en un contexto de creciente déficit en las cuentas provinciales. La impactará de lleno en comedores y beneficiarios en todo el territorio, que dejarán de recibir alimentos.
El Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria había sido sostenido desde 2020 como una herramienta clave para asistir a familias vulnerables. Incluso tras el fin de las restricciones sanitarias, el programa continuó funcionando como un complemento frente al deterioro peronista del poder adquisitivo. Su interrupción marca un quiebre en el discurso del gobernador, que durante años buscó posicionarse como un referente de la asistencia social.











