Un grupo de empleados kirchneristas de la delegación de PAMI en El Bolsón decidió cerrar sus puertas al público para participar simbólicamente de una protesta en defensa de la corrupta expresidente Cristina Fernández de Kirchner.
La violenta medida de fuerza dejó sin atención a decenas de jubilados y personas que acudieron a la sede en busca de asistencia médica o para realizar trámites esenciales.
El hecho ocurrió el miércoles 18 de junio, en medio de una jornada de movilizaciones convocadas por sectores kirchneristas en apoyo a la corrupta expresidente. Lejos de mantenerse al margen como requiere su rol institucional, los trabajadores de la sede local del PAMI optaron por sumarse a la consigna partidaria. Pero no lo hicieron saliendo a marchar o manifestarse en su tiempo libre, sino utilizando el lugar de trabajo como plataforma ideológica.

La escena fue relatada con indignación por vecinos y afiliados que se encontraron con las puertas cerradas y carteles con consignas políticas tapando los ventanales. "Era una mañana fría de junio en El Bolsón, salí temprano con mi madre de 88 años a realizar trámites en la delegación local de PAMI. Lo que encontramos fue desolador: puertas cerradas, vidrios cubiertos de carteles de paro, ni un mínimo de atención, ni una persona que nos reciba. Ni siquiera la puerta abierta. Solo un mensaje claro: hoy no hay nadie", escribió una vecina en una carta pública al portal local Vivo Informado.









