La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la creación del RIMI CABA, un esquema orientado a promover inversiones medianas dentro del territorio porteño. Ambas iniciativas fueron impulsadas por el bloque de Javier Milei y lograron avanzar tras una votación ajustada que terminó con 32 votos a favor y 27 en contra.
El oficialismo porteño acompañó los proyectos junto al espacio Confianza y Desarrollo, encabezado por Horacio Rodríguez Larreta. En contraste, Fuerza por Buenos Aires, la Unión Cívica Radical y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores votaron en contra de ambas iniciativas.

Desde La Libertad Avanza celebraron la aprobación como una señal de alineamiento de la Ciudad con la agenda económica del Gobierno nacional. La presidente del bloque libertario en la Legislatura, Pilar Ramírez, sostuvo que “la Ciudad no se podía seguir quedando afuera” y remarcó que las grandes inversiones buscan previsibilidad y estabilidad jurídica para desembarcar en el país.
La adhesión al RIGI apunta a captar inversiones nacionales y extranjeras vinculadas a sectores estratégicos como inteligencia artificial, data centers, telecomunicaciones, turismo premium e infraestructura urbana. El objetivo es convertir a Buenos Aires en un polo regional de servicios tecnológicos, financieros y profesionales, incluso para proyectos radicados en otras provincias que demanden soporte corporativo desde la Capital Federal.









