El medio del escándalo por la venta de exámenes de residencias médicas, que se originó luego de que el Ministerio de Salud detectara irregularidades en las pruebas nacionales, en donde un grupo de al menos nueve estudiantes ecuatorianos obtuvo puntajes extrañamente altos, generó que una figura extranjera ganara protagonismo.
Se trata de Leonardo Arias, un inmigrante ecuatoriano de 24 años que se convirtió en una de las voces que defiende a aquellos que cometieron fraude. Estudiante de filosofía, también es el presidente de la Asociación de Estudiantes Ecuatorianos en Argentina, que exige que los argentinos les financien la "educación gratuita" a los extranjeros y es un fuerte crítico de las propuestas del Gobierno de Javier Milei de arancelamiento para los no residentes.
Arias llegó a Argentina hace unos años, atraído por la "gratuidad" de las universidades públicas, un beneficio financiado por los contribuyentes argentinos.











