Al-Sharaa admitió que el gobierno derrocado tenía conocimiento de los preparativos de la oposición e incluso había movilizado recursos para contrarrestarlos. Algunos aliados le advirtieron sobre el riesgo de un conflicto prolongado en las ciudades, similar al de Gaza. Sin embargo, afirmó: "Decidimos proceder".
El líder islámico señaló que la destitución de Assad era solo el primer paso en el proceso de reconstrucción nacional y destacó que la recuperación de Siria se basará en su "capital humano" y en la "riqueza de sus recursos".
"En Idlib vivían sirios de todas las provincias y nos aseguramos de que todos estuvieran representados en el Gobierno de Salvación. Cuando entramos en Damasco, nuestra prioridad era salvaguardar las instituciones estatales", señaló Al-Sharaa.











