Maher Marwan, el nuevo gobernador de Damasco designado por Ahmad al-Sharaa, el nuevo líder islámico de facto de Siria, realizó una inesperada declaración solicitando a Estados Unidos mediar para lograr la paz entre Siria e Israel.
"Hay un pueblo que anhela la convivencia, que busca la paz, que no desea conflictos. Queremos paz y no podemos oponernos ni a Israel ni a nadie", expresó en una entrevista con la emisora pública estadounidense NPR.
A pesar de ello, reconoció las inquietudes de Israel, afirmando: "Es comprensible que Israel se sienta preocupado por ciertos grupos", y agregó: "Es posible que Israel haya experimentado temor, por eso ha reaccionado con algunos bombardeos, entre otras acciones. No tenemos temor de Israel, no tenemos problemas con Israel. Y no buscamos intervenir en nada que ponga en peligro la seguridad de Israel ni de ningún otro país".

Un vocero estadounidense confirmó que el mensaje de la nueva administración siria fue comunicado a Israel, aunque subrayó que la Casa Blanca no está impulsando actualmente a ninguna de las partes a tomar acciones para formalizar relaciones.
El diálogo directo entre Estados Unidos y los rebeldes sirios ha sido constante desde la caída del régimen de Bashar al Assad, y alcanzó un hito con la cancelación de la recompensa de 10 millones de dólares por la captura de al-Sharaa debido a sus vínculos previos con grupos terroristas islámicos.
Funcionarios israelíes han señalado que, aunque los estadounidenses comprenden las preocupaciones de seguridad de Israel, consideran que el país debería dar una oportunidad al nuevo régimen. Sin embargo, Israel mantiene una actitud mucho más escéptica.
El gobierno de transición de Siria, liderado por Al-Sharaa, recientemente anunció varios nombramientos, incluyendo el de nuevos gobernadores para diversas provincias, entre los cuales se encuentra Maher Marwan. Los gobernadores ejercerán sus funciones por un período de tres meses, durante el tiempo asignado para la formación del nuevo gobierno.









