Laje apuntó contra el periodismo tradicional, personificándolo en figuras como Longobardi. Lo calificó de “ensobrado” y reflexionó sobre el impacto de las redes sociales, que dejaron al descubierto la desconexión de los medios con la gente.
“Antes éramos esclavos de una cajita boba, donde figuras como Longobardi monopolizaban la información. Ahora, con redes sociales como Twitter, se evidencia lo poco que los quería escuchar el público”, sostuvo Laje, mientras destacaba cómo las nuevas plataformas permiten un debate más abierto y horizontal.













