En la madrugada del miércoles, el Senado de México dio luz verde a una peligrosa propuesta de reforma al poder judicial. Esta reforma permitirá que los jueces sean seleccionados mediante elecciones populares, lo que generó preocupación entre las personas, quienes temen que se politice el sistema judicial y, mediante el socialismo, se ponga en riesgo la democracia en el país.
La votación tuvo lugar después de que manifestantes irrumpieran en la cámara, obligando a detener la sesión momentáneamente, justo cuando el partido gobernante, Morena (Movimiento de Regeneración Nacional), aseguraba los votos necesarios para aprobar la autoritaria medida.
Qué pasará con la reforma judicial
La iniciativa ya había sido aprobada sin dificultad en la cámara baja, donde Morena y sus aliados cuentan con una sólida mayoría. El Senado representaba el principal desafío, ya que la propuesta necesitaba el apoyo de algunos legisladores de la oposición para avanzar.
El siguiente paso para la reforma es la ratificación por parte de al menos 17 de los 32 estados de la federación. Se cree que Morena cuenta con el respaldo suficiente, tras sus recientes victorias electorales.
Manifestaciones masivas en contra de la reforma
El martes por la noche, poco después de que se supiera que Morena tenía los votos, un grupo de manifestantes, unidos en defensa de la democracia mexicana, irrumpió en el Senado. Al menos una persona sufrió un desmayo.
Los manifestantes aseguraron que los legisladores no estaban atendiendo sus demandas. Entraron al recinto con banderas de México y carteles en contra de la reforma, y varios senadores de la oposición se unieron a sus reclamos en el interior. Afuera, otros celebraron cuando se anunció un receso en la sesión.








