A pesar de la propaganda del dictador socialista Luiz Inácio Lula da Silva, quien se consideró como un "ambientalista" en numerosas ocasiones, la realidad en la Amazonía cuenta una historia muy diferente. Bajo el gobierno de Lula, el pulmón del planeta está sufriendo niveles críticos de deforestación e incendios que no se habían visto en más de 20 años.
El Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonía (Imazon) informó que la deforestación en el primer trimestre de este año es la peor desde 2008. Los datos son alarmantes: 867 kilómetros cuadrados de bosque fueron destruidos, lo que equivale a casi 1.000 canchas de fútbol por día. En febrero de 2024, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) registró que la cantidad de kilómetros cuadrados deforestados de la Amazonía era casi el doble de los destruidos durante el mismo mes en 2022, bajo el gobierno de Jair Bolsonaro.













