Vale aclarar que la funcionaria, admiradora de la cantante kirchnerista "Lali" Espósito, siempre se dedicó a las relaciones públicas de este tipo de eventos, pero desde que asumió el cargo en el municipio no lo había realizado más, menos aún con eventos que se hacen en una dependencia que ella misma gestiona.
Esto evidencia, asimismo, que el intendente recompensa económicamente, mediante estos favores utilizados como herramientas políticas, a quienes le demuestran su lealtad y no dudan en desatender conscientemente sus funciones como empleados públicos para favorecer, incrementar, promover y posibilitar los negocios de la familia-casta Dieminger, impulsando el aumento de su poder y su control sobre diferentes actividades comerciales desde una posición de clara ventaja en relación con sus competidores.
Ante esta situación de irregularidades y evidente direccionamiento de negocios a funcionarios municipales, la oposición podría estar evaluando solicitar un pedido de informe para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas, así como asegurar la correcta administración de los recursos municipales, buscando evitar un escenario de posible tráfico de influencias.
Continuando con la seguidilla de repartición de habilitaciones con laxos requerimientos para quien las recibe, Sebastián Dieminger, hijo del intendente, consiguió los permisos para inaugurar el establecimiento y apertura de un pub bautizado como "Jetlag", en sociedad con algunos empresarios amigos. Dichos permisos también fueron concedidos por Gonzalo Murúa, Secretario de Gobierno de La Falda, quien resulta ser su tío, como se mencionó anteriormente.











