De manera automática y sin pasar por el recinto, a diferencia de la última vez cuando tuvieron que quedar expuestos levantando la mano ante miles de espectadores en medio de una sesión, los senadores se aumentaron el sueldo bruto de 7 a 9 millones de pesos por mes, en una nueva demostración asquerosa de cómo se maneja la casta política en Argentina.
La medida fue emitida a través de una resolución administrativa del Senado, que lleva la firma del secretario parlamentario, Agustín Giustinian, la secretaria administrativa, María Laura Izzo, y los representantes gremiales. La decisión implicó que se extendieron los aumentos del personal administrativo del Congreso a los propios senadores, algo que Martín Menem desacopló en la Cámara de Diputados.











