El icónico Cadillac descapotable de 1955, encargado por Juan Domingo Perón pero nunca utilizado por él, será sometido a un nuevo proceso de restauración.
Esta mañana, el vehículo fue retirado del subsuelo del Museo del Bicentenario y exhibido en los jardines de Casa Rosada, antes de ser trasladado a los talleres del Museo del Automóvil de Buenos Aires para su puesta en valor.
Un auto con historia, pero nunca conducido por Perón
Aunque se lo conoce como el “Cadillac de Perón”, el entonces presidente nunca llegó a utilizarlo. Si bien era un gran admirador de la marca y poseía otros modelos, este Cadillac descapotable con motor V8 de 250 caballos de fuerza fue encargado poco antes de su derrocamiento en septiembre de 1955, por lo que jamás pudo subirse a él.












