El presidente Javier Milei fue condecorado este sábado en Brasil con la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz, la máxima distinción que otorga el Estado de San Pablo.
La entrega se realizó en el marco de su visita oficial, durante un encuentro con el gobernador Tarcísio Gomes de Freitas en el Palácio dos Bandeirantes, sede del Ejecutivo paulista.
El mandatario argentino arribó a la sede gubernamental acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. A su llegada, fue recibido con honores militares, en una ceremonia protocolar que marcó el inicio de la agenda oficial en el estado brasileño.
El recibimiento del presidente Javier Milei.
El cronograma de actividades comenzó a las 9 de la mañana con el encuentro entre Milei y el gobernador Gomes de Freitas.
La recepción incluyó una alfombra azul dispuesta en el Palacio dos Bandeirantes, un detalle simbólico que hace referencia a la “ola azul” de administraciones de derecha que están surgiendo en América Latina y representa una reversión de la tradicional alfombra roja, asociada al comunismo.
En ese contexto, el jefe de Estado argentino fue distinguido con la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz, la condecoración más importante que puede otorgar el Estado de San Pablo. El reconocimiento se inscribe en el marco del fortalecimiento de vínculos entre ambas administraciones y el acercamiento político entre gobiernos derechistas en la región.
Javier Milei y Tarcísio de Freitas.
Tras la ceremonia, se desarrolló una reunión de trabajo entre las delegaciones de ambos países. Del encuentro participaron la primera dama del Estado de San Pablo, Cristiane Freitas; el senador por Río de Janeiro, Flavio Bolsonaro; el intendente de la ciudad de San Pablo, Ricardo Nunes; y el jefe de la Asesoría Internacional del Estado, Samo Tosatti.
Por el lado argentino, además del Presidente, formaron parte de la reunión Karina Milei y Pablo Quirno, junto al cónsul general en San Pablo, Luis María Kreckler.
La visita de Milei a San Pablo se da en un contexto de creciente alineamiento entre líderes políticos de la región que impulsan políticas derechistas. En este marco, la condecoración recibida por el mandatario argentino representa un gesto de respaldo político y reconocimiento a su liderazgo.