El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, cerró el año con un balance positivo de su gestión y puso a la minería en el centro de la estrategia económica provincial. Tras años de restricciones y conflictos políticos, el mandatario aseguró que la provincia logró “dar vuelta la página” y sentar las bases para el desarrollo minero sustentable, con impacto directo en el empleo, la inversión y el crecimiento regional.
Según Cornejo, los avances en minería no son un fenómeno aislado, sino el resultado de un proceso político que permitió construir consensos, recuperar previsibilidad y salir del aislamiento que afectaba a Mendoza. “Los logros políticos y la minería van de la mano”, sintetizó al analizar el rumbo de su gobierno.
Fin de la parálisis minera y llegada de inversiones
El gobernador destacó que Mendoza dejó atrás la “lista negra” de la antiminería y comenzó a atraer empresas internacionales interesadas en la exploración de recursos estratégicos. Entre los principales avances mencionó:
- La exploración de cobre en Malargüe por parte de empresas como la canadiense Kobrea.
- El proyecto San Jorge, que avanza en su etapa exploratoria y podría mostrar resultados en menos de un año.
- El impulso a minerales críticos como el potasio y el cobre, considerados claves para la transición energética y la economía global.
Cornejo se mostró confiado en que 2026 será un año decisivo, no solo por la estabilización macroeconómica nacional, sino por la maduración de los proyectos mineros que hoy están en etapa inicial.

Minería, energía y nueva matriz productiva
El mandatario remarcó que la minería se complementa con otros sectores estratégicos, como la energía. En ese sentido, señaló la importancia de reactivar la lengua norte de Vaca Muerta dentro del territorio mendocino, con foco en el desarrollo no convencional y en nuevas inversiones privadas tras la salida parcial de YPF.









