En un caso que ya se perfila como uno de los mayores escándalos sanitarios y judiciales de la última década, el Gobierno de Javier Milei avanza en la investigación sobre el fentanilo contaminado que provocó mas de 100 muertes en hospitales y clínicas de todo el país. El presidente no dudó en señalar responsabilidades políticas: “Tomemos como ejemplo el encubrimiento atroz de Ariel Furfaro, un eterno socio kirchnerista, por la causa del fentanilo”, declaró durante un acto en La Plata, denunciando una trama de impunidad y complicidades heredadas de la gestión anterior.
El ministro de Salud, Mario Lugones, rompió el silencio y habló por primera vez del caso con los medios, confirmando que el propietario de HLB Pharma, Ariel García Furfaro, “estaba relacionado con la política” y que bajo su gestión “fue la primera vez que se le puso un freno a estos delincuentes”. El funcionario, que ordenó un sumario interno en el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) dependiente de la ANMAT, advirtió: “Si alguna persona está comprometida, ese mismo día se va”.











