El Senado aprobó la ley de movilidad jubilatoria impulsada por la oposición, la cual ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados. Durante el debate, los senadores kirchneristas José Mayans y Juliana Di Tullio protagonizaron tensos intercambios y críticas, mostrando, una vez más, sus ganas de obstaculizar y su aparente falta de interés en promover mejoras significativas para la vida de los ciudadanos y jubilados, priorizando su protagonismo político.
La que rompió el hielo en el debate fue Di Tullio, quien declaró que el superávit fiscal “es ficticio”, sin mostrar coherencia en las pobres cifras que compartía. Con cuatro horas de sesión a cuestas, la senadora se encaminaba a poner en el blanco de los dardos al presidente Milei y recordó un tuit del mandatario que reproducía parte de un discurso del pasado 5 de junio en el que sentenciaba: “Cada vez que los degenerados fiscales de la política quieran ir a romper el equilibrio fiscal, ¡les voy a vetar todo! me importa tres carajos”. Pero la senadora también jugó con la frase y se refirió al primer mandatario como un “degenerado social”.












