La diputada nacional Natalia de la Sota explicitó su rechazo a las reformas necesarias para flexibilizar el mercado de trabajo actual en el país. En un claro gesto de sintonía con el pasado, se reunió en la sede de la UOM con dirigentes que se oponen a cualquier tipo de cambio estructural. Esta movida política ocurre mientras el gremialismo presiona al gobernador Martín Llaryora para obtener definiciones sobre el rumbo económico.
La diputada filokirchnerista intentó disimular su pertenencia al bloque opositor pese a que sus votaciones en el Congreso siempre coinciden con ese espacio. Al defender un régimen laboral anacrónico, la funcionaria ignora que la normativa vigente mantiene a la mitad de la población en la informalidad total. La foto con Rubén Urbano, titular de la UOM Córdoba, confirma su intención de consolidar un armado que bloquee las medidas impulsadas por Milei.











