Nazareno Isern tenía 21 años. Este lunes fue asesinado de un balazo en la cabeza por dos delincuentes que intentaron robarle la bicicleta cuando volvía de un paseo junto a una amiga, en la colectora de la autopista Riccheri. El caso generó una ola de tristeza e indignación, especialmente porque el joven ya había advertido sobre la inseguridad meses atrás, cuando sus abuelos fueron brutalmente asaltados en su casa de Villa Madero.
La escena del crimen, a la altura del kilómetro 8, dejó en evidencia la violencia con la que operan bandas jóvenes que actúan sin límites y con total desprecio por la vida. Según la investigación, los ladrones interceptaron a Nazareno y a su amiga con el objetivo de robarles y, ante la resistencia del joven, dispararon antes de escapar por las calles cercanas a la autopista.
El reclamo que hoy resuena con más fuerza
Nueve meses antes de su muerte, Nazareno había sido entrevistado en televisión tras el violento asalto que sufrieron sus abuelos, quienes vivían solos y fueron atacados dentro de su casa por delincuentes que ingresaron por los techos.











