El próximo lunes 20 de enero, Donald Trump asumirá la presidencia de los Estados Unidos, y junto a él, Elon Musk, el hombre más rico del mundo y propietario de la red social X, jugará un rol clave en el ámbito de la política internacional y en el gobierno republicano.
Como señal de protesta, las organizaciones ecologistas Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción y Greenpeace anunciaron que ese mismo día cerrarán sus cuentas en X para mudarse definitivamente a Bluesky, la red social elegida por los demócratas para difundir sus mentiras y "escapar de la derecha".
Estas entidades se suman a un movimiento que ya están impulsando decenas de colectivos y organizaciones de izquierda, una tendencia que comenzó con la retirada del medio británico de extrema izquierda The Guardian una semana después de que se confirmara el triunfo de Donald Trump.
La decisión fue comunicada mediante una delirante nota de prensa en la que las asociaciones acusaron a Musk de "utilizar la plataforma con fines políticos", transformándola en un "peligro para la democracia". El documento enfatiza los vínculos del empresario con supuestos "grupos políticos de ultraderecha" y su interferencia "en las elecciones generales de otros países".

Este último punto hace referencia a una entrevista de más de una hora que Musk realizó a Alice Weidel, líder del partido derechista Alternativa para Alemania, que, según las encuestas, arrasaría en las próximas elecciones que tendrán lugar en el país europeo el próximo 23 de febrero.
Durante la conversación, que fue transmitida en vivo desde el perfil de Musk, el empresario afirmó que, con el fracaso de los partidos tradicionales y el desastroso gobierno socialista, el pueblo alemán "tiene que apoyar a la Alternativa por Alemania, o las cosas van a empeorar mucho".
El vocero izquierdista de Ecologistas en Acción, Roberto Herreros, explicó que su organización llevaba desde noviembre "reflexionando" sobre la "utilidad de X", llegando a considerar la posibilidad de cerrar sus cuentas en ese mismo mes.









