Tras la reciente visita de Javier Milei a Perú, en el marco de la asunción presidencial de Keiko Fujimori, el canciller Pablo Quirno brindó definiciones sobre la política exterior argentina y el rol del Presidente en el escenario internacional.
En diálogo con Eduardo Feinmann en el programa Alguien Tiene que Decirlo (Radio Mitre), el funcionario también abordó la situación diplomática con Brasil y se refirió nuevamente a la exhibición de la bandera sobre las Islas Malvinas durante el Mundial 2026.
En relación con este último episodio, Quirno fue enfático al descartar cualquier conflicto con el Reino Unido y respaldó a los jugadores. “No hay crisis diplomática con el Reino Unido. La bandera dice una verdad. No tenemos nada de qué pedir disculpas”, sostuvo.
Javier Milei y Pablo Quirno.
Además, explicó el contexto del hecho: “Lo que pudo haberle molestado al Reino Unido es la amplificación que le da el lugar y el momento en que se dio. Fue una cuestión espontánea de una bandera que se tiró de la tribuna y los jugadores la desplegaron. No hay ninguna intención adicional más allá de esa”.
En esa misma línea, agregó que días antes del partido entre Argentina e Inglaterra convocó al embajador británico a la Cancillería para entregarle una nota de protesta por el paso de un buque de guerra inglés por el estrecho de Magallanes sin autorización previa.
La proyección internacional de Javier Milei
Durante la entrevista, el canciller también analizó la proyección internacional del Presidente. Consultado sobre su influencia en la política global, afirmó: “Es un defensor global de las ideas de la libertad”.
En ese sentido, destacó el vínculo con Estados Unidos: “Tenemos una alianza estratégica con los Estados Unidos, producto de no solo de la afinidad entre países, sino la afinidad personal entre Donald Trump y Javier Milei”.
Pablo Quirno.
Quirno remarcó que ese posicionamiento no solo se observa a nivel global, sino también en América Latina. “También esto está dado por el liderazgo de Milei. No solo se refleja en el mundo, si no que se refleja en la región muy especialmente: ha apoyado los cambios que están ocurriendo”, continuó.
La relación con Brasil
Otro de los ejes centrales fue la relación con Brasil, en un contexto de creciente tensión tras los ataques contra Milei por parte del régimen de Lula da Silva. Frente a este escenario, el canciller buscó llevar tranquilidad y descartó una ruptura de vínculos comerciales. “No hay absolutamente ninguna chance” de que eso ocurra, aseguró.
A su vez, contextualizó el conflicto dentro de diferencias ideológicas más amplias: “Tenemos que enmarcar este episodio en una serie de episodios que vienen ocurriendo entre Brasil y la Argentina por diferencias políticas, ideológicas, que tienen Milei y Lula”.
Finalmente, también respondió a cuestionamientos de la oposición sobre una supuesta injerencia en la política brasileña. “Acá pasamos del ‘no se puede influenciar en las campañas electorales de cada país’, y Brasil lo hizo. Olvidémonos de este gobierno, en su momento también se llevaron mal los gobiernos de Alberto Fernández y de Bolsonaro. Evidentemente hay una diferencia ideológica muy marcada”, concluyó.