Sin embargo, advirtió que “los recursos solos no alcanzan”, y valoró los cambios impulsados por el Gobierno: “menos trabas, más flexibilidad, reglas más claras y más confianza”.
En esa línea, remarcó el trabajo conjunto entre la embajada y el sector privado, destacando el rol de AmCham en la facilitación de inversiones. “Ayudamos a empresas a entrar al mercado, navegar temas regulatorios, reducir trabas burocráticas, resolver problemas y conseguir financiamiento”, explicó, al tiempo que señaló que en los últimos años se asistió a más de 2.400 firmas estadounidenses interesadas en el país.













