Se realizaron las elecciones en Brasil. El sur productivo votó por Bolsonaro; el nordeste empobrecido por “Lula”. Esto deja abierta una pregunta: ¿por qué ganar una votación otorga a una mayoría el derecho de imponer sus decisiones a quienes votaron en contra?
Este fue el tema sobre el que volví a “conversar” con Murray Rothbard. Su crítica a la democracia conduce rápidamente a un problema todavía más profundo: antes de contar los votos debemos decidir dentro de qué territorio vamos a contarlos.
—Profesor Rothbard, ¿la mayoría tiene derecho a decidir?
—Yo empezaría preguntando: ¿qué mayoría?
—La mayoría de los brasileños que votaron.
—Entonces usted ya ha dado por resuelta una cuestión anterior: que Brasil constituye la unidad dentro de la cual una mayoría puede gobernar a todos los demás.
—¿Y por qué sería problemático?
—Porque si sostenemos que la mayoría de un país tiene derecho a gobernarlo, debemos explicar por qué una mayoría dentro de una región de ese mismo país no podría decidir gobernarse a sí misma.









