El juicio por el brutal asesinato de Cecilia Strzyzowski entró en su tramo final con un pedido de condena unánime por parte del Equipo Fiscal Especial y las querellas: prisión perpetua para César Sena como autor del asesinato, y la misma pena para sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, señalados como partícipes necesarios y cerebros del plan para ocultar el crimen.
La exposición del fiscal Juan Martín Bogado fue categórica. Según su alegato, el rompecabezas del caso quedó completamente armado: desde las tensiones previas dentro de la pareja, pasando por la manipulación ejercida por los padres de César, hasta el plan cuidadosamente diseñado para matar, calcinar y hacer desaparecer el cuerpo. Recordó que Cecilia creía en un proyecto de vida con su pareja, mientras que los Sena la rechazaban. Incluso relató cómo la joven se preparó para un falso viaje al sur —armó su valija e investigó chocolaterías en Buenos Aires— sin saber que nunca saldría de Resistencia.

El fiscal detalló que el 2 de junio de 2023, tras ingresar a la casa del clan Sena, la joven fue asesinada por César. Cecilia alcanzó a defenderse y dejó marcas en el cuello y el brazo de su agresor. A partir de allí, aseguró Bogado, se activó un operativo para borrar todo rastro: mensajes coordinados entre Acuña, Emerenciano y sus colaboradores; movimientos sospechosos en la vivienda; eliminación de objetos; y un viaje al Campo Rossi, donde —según la acusación— el cuerpo fue quemado durante horas para calcinarlo por completo.









