A través del documento “Manifiesto próximo paso”, el macrismo fracasado confirmó que competirá tanto contra La Libertad Avanza como contra Fuerza Patria, confirmando su ruptura con el oficialismo
En una jornada que quedará marcada por la ruptura de la unidad frente al avance de las ideas de la libertad, el PRO ha decidido soltarle la mano al firme proceso de reconstrucción nacional que encabeza el presidente Javier Milei. Este domingo 10 de mayo, bajo la conducción del fracasado ex presidente, Mauricio Macri, el partido amarillo publicó un extenso documento titulado “Manifiesto próximo paso”, un eslogan que el ex mandatario viene intentando instalar desde mediados de marzo tras su acto en Parque Norte para recuperar un protagonismo que las urnas y la voluntad popular le han negado.
El texto, que destila un sesgo crítico hacia la exitosa gestión libertaria, comienza con una semblanza histórica de la crisis argentina: “Hubo un momento en que la Argentina tocó fondo. Y lo sentimos todos. En los precios. En la incertidumbre”. Sin embargo, la fuerza liderada por Macri —quien ya es señalado como un posible candidato para las elecciones de 2027— se apresura a marcar una distancia ética que suena a conveniencia electoral, afirmando que “acompañar el cambio no es aplaudir lo que está mal”.
Comunicado del PRO
En un tono que roza la soberbia pedagógica, el PRO reclama una supuesta “lealtad verdadera” que consistiría en “decir lo que falta” y “reclamar lo que se prometió y todavía no llegó”. El manifiesto ataca directamente la personalidad y el estilo del Gobierno, sentenciando que el cambio tiene dos enemigos: el populismo y “los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”.
El desplante amarillo se extiende también al ámbito legislativo. Mientras el oficialismo y sus aliados se preparan para una sesión crucial el jueves, donde se debaten temas como la Ficha Limpia y la reforma electoral, el PRO ha decidido tensar la cuerda. Fernando de Andreis, secretario general del partido, llegó a declarar que lo mejor que podría hacer Bullrich es “dejar de pasar de un partido al otro”, evidenciando la fractura total entre el macrismo residual y los sectores que sí están comprometidos con el éxito de Milei.
El presidente, Javier Milei.
Finalmente, el comunicado del PRO intenta apropiarse de una agenda de gestión tradicional que el país ya dejó atrás por su ineficacia: “El próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación”. Con la advertencia desafiante de que “a los dos los vamos a enfrentar”, el PRO se coloca hoy más cerca de los obstáculos al cambio que de las soluciones, priorizando su supervivencia partidaria por sobre el sacrificio que, según ellos mismos reconocen, “los argentinos eligieron” para salir del fondo. Mientras el presidente Milei avanza con medidas eficientes, el PRO se refugia en la nostalgia de lo que no pudo ser y en la crítica cómoda desde la tribuna.