Raúl Jalil fue elegido presidente pro témpore del Norte Grande durante la última reunión anual del bloque, realizada en Santiago del Estero. Su nombramiento coincide con un momento político en el que Catamarca viene profundizando los puentes institucionales con el Gobierno nacional, alineándose con la agenda de modernización, orden macroeconómico y desarrollo federal del presidente Javier Milei.
Al asumir, Jalil destacó que su gestión al frente del Norte Grande estará guiada por “el federalismo y la búsqueda de mejoras concretas en la calidad de vida de los ciudadanos”. Enfatizó además la importancia del “diálogo permanente con la Nación”, un mensaje que encaja con la dinámica que buscan impulsar Milei y su gabinete para potenciar las regiones productivas del país.
Federalismo activo y trabajo conjunto para 2026
La reunión del bloque —que reunió a gobernadores del norte argentino— estuvo marcada por un clima de cooperación interprovincial y articulación con la Casa Rosada, especialmente en el marco de la discusión del Presupuesto 2026 y de las reformas estructurales que el Gobierno nacional proyecta para el próximo año.
Jalil, junto a mandatarios como Gerardo Zamora, Leandro Zdero, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir, Hugo Passalacqua y Quintela, coincidió en que el Norte Grande tiene una oportunidad histórica para integrarse a la estrategia nacional que busca impulsar inversiones, infraestructura y competitividad.
La posición de Jalil como articulador político se vuelve especialmente relevante en un contexto donde el Gobierno nacional continúa ampliando su base legislativa. El bloque de La Libertad Avanza sumó nuevos diputados y ya cuenta con 91 miembros, lo que abre un escenario de mayor coordinación federal para el avance de la agenda modernizadora de Milei.
Catamarca y la consolidación de un nuevo eje político
El rol de Jalil cobra importancia adicional debido a los movimientos internos en el Congreso. Legisladores catamarqueños evalúan la posibilidad de conformar una bancada propia con mayor cercanía al oficialismo. Ese reordenamiento podría convertirse en un factor clave para el tratamiento de leyes económicas estratégicas para el Norte Grande.
La conducción de Jalil se perfila así como un puente político entre las provincias del norte y la Casa Rosada, con una agenda común basada en la eficiencia, la cooperación institucional y el desarrollo sustentable. La búsqueda de consensos amplios para fortalecer el federalismo marca una nueva etapa de trabajo conjunto con el presidente Milei.