La polémica situación de la comunista Marisa Graham, titular de la Defensoría de Niños y Adolescentes, quien puso en peligro la institucionalidad al extender su mandato por decisión propia en enero, encontró un cierre este miércoles tras una votación conjunta entre el oficialismo y sectores opositores moderados que resolvieron poner fin, desde ese mismo día, a su gestión.
Sin embargo, la comisión bicameral encargada de supervisar el organismo quedó sumida en una incierta transición, ya que no está claro quién asumirá la conducción de la Defensoría, luego de una caótica y tensa reunión encabezada por la diputada radical Natalia Sarapura, presidente de la comisión.
La polémica con Marisa Graham
Para entender la situación, hay que retroceder unos meses. Desde el último tramo del año pasado, el Gobierno de Javier Milei esperaba que Graham completara su mandato, el cual vencía a fines de febrero, y se retirara de la institución. En ese marco, se postergó la conformación de la comisión bicameral.

Entre las críticas dirigidas a la comunista en el cargo de Defensora figuraban acusaciones de haber copado políticamente el organismo y de haber impulsado activamente la sanguinaria ley del aborto.
La Ley 26.061, sancionada en 2005, sobre la protección integral de los derechos de niños y adolescentes, establece en su artículo 49 que "el Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes será propuesto, designado y removido por el Congreso Nacional, quien designará una comisión bicameral que estará integrada por diez miembros, cinco de cada Cámara respetando la proporción en la representación política, quienes tendrán a su cargo la evaluación de la designación que se llevará a cabo mediante un concurso público de antecedentes y oposición".
Graham, cuyo mandato finalizaba el 28 de febrero de 2025, intentó quedarse en su puesto al aprovechar una incertidumbre en el funcionamiento de la Bicameral en el Congreso, que no se había conformado debido a las disidencias en su constitución.









