El índice elaborado por JP Morgan cayó a 402 puntos, su nivel más bajo desde abril de 2018, tras la presentación del programa financiero 2026-2027 y el pago de USD 4.200 millones a bonistas, en una jornada marcada por la fuerte suba de acciones y bonos argentinos.
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En un hito sin precedentes para la actual administración, el riesgo país de la Argentina se desplomó este viernes 10 de julio hasta alcanzar los 402 puntos básicos, consolidando un nuevo mínimo histórico bajo la gestión de Javier Milei. Este indicador, elaborado por el banco JP Morgan, rompió todos los pronósticos al situarse en niveles que no se registraban desde el 23 de abril de 2018 (un piso que no se veía desde hace más de seis años). La contracción de este índice soberano ya acumula un impresionante 5,4% en lo que va del mes de julio, reflejando una limpieza macroeconómica profunda y acelerada.
El desplome del riesgo país no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una estrategia financiera implacable. El mercado reaccionó con euforia tras la reciente presentación oficial del programa financiero integral previsto para el período 2026-2027, un plan de mediano plazo que otorga una previsibilidad ausente durante décadas en el país.
El presidente, Javier Milei.
A esto se suma el impacto contundente del desembolso de 4.200 millones de dólares ejecutado por el Tesoro para cancelar compromisos con bonistas privados, una acción que, según los expertos, terminó de "despejar los fantasmas de fragilidad financiera en el corto plazo".
El optimismo se trasladó con fuerza a las pizarras de Wall Street, donde las acciones argentinas vivieron un verdadero festival. Los activos locales bajo el formato de ADRs mostraron retornos espectaculares liderados por el sector bancario:
BBVA (BBAR) encabezó las ganancias con un salto del 9,3%.
Grupo Financiero Galicia (GGAL) registró un alza del 9% (en algunos registros hasta el 8,5%).
Banco Supervielle (SUPV) escaló un 6,4%.
En contrapartida, solo la tecnológica Globant (GLOB) cerró en rojo con una caída del 4,5%.
En la plaza local, a pesar de las restricciones por el feriado "puente", el índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires no detuvo su marcha triunfal, avanzando un 2,30% (o 2,4% según cierres) para escalar hasta las 3.277.240,51 unidades (rozando los 3.280.224 puntos). Los bonos soberanos en dólares acompañaron la tendencia con una suba promedio del 0,5% en Nueva York.
Desde el ámbito analítico, José María Segura, economista Jefe de PwC Argentina, destacó que esta mejora refleja que el mercado reconoce "una macroeconomía con fundamentos más ordenados, con eje en el superávit fiscal, la acumulación de reservas, menor inflación y una cuenta externa fortalecida".
Para Segura, la caída del indicador por debajo de la barrera de los 450 puntos es vital porque refuerza la idea de un "cambio de régimen percibido", donde "el mercado parece haber comenzado a descontar que Argentina dejó atrás, al menos por ahora, la fase más aguda de fragilidad financiera".
El presidente, Javier Milei.
La jornada se desarrolló bajo una dinámica técnica especial debido al feriado puente, operando exclusivamente en el plazo de T+1 (24 horas). Esto implica que las órdenes de compra y venta de activos financieros concertadas este viernes se liquidarán de forma efectiva el próximo lunes 13 de julio, fecha en la que se prevé una "fuerte inyección de liquidez" por la reinversión de los cupones de los Bonares y Globales.
Finalmente, en el mercado de divisas, ante la inactividad de los bancos oficiales, el dólar oficial permaneció inalterable en $1.510. En el circuito informal, el dólar blue mantuvo una brecha estrecha y controlada, operando en un rango estabilizado de $1.500 para la compra y $1.520 para la venta, demostrando que la era de la estabilidad y la libertad ha llegado para quedarse.