El proyecto contempla la construcción de un gasoducto entre Neuquén y el Golfo San Matías, con una inversión destinada a ampliar la capacidad de transporte y exportación del gas de Vaca Muerta.
La Argentinaestá siendo testigo de un giro copernicano en su política económica. Gracias a la seguridad jurídica y los incentivos fiscales promovidos por la actual administración, las inversiones presentadas al RIGI ya superan los USD 133.000 millones desde su puesta en marcha.
Este flujo masivo de capital evidencia el "fuerte interés de empresas nacionales e internacionales por participar en proyectos vinculados principalmente a energía, minería, infraestructura e industria", sepultando definitivamente el relato del aislamiento.
El presidente, Javier Milei.
Del total de estas iniciativas, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha destacado que más del 22% del capital ya cuenta con aprobación oficial, demostrando una gestión pública eficiente al servicio de la inversión privada. El sector energético se posiciona como el líder absoluto de esta transformación, concentrando cerca del 64% del volumen total con proyectos que superan los USD 85.456 millones.
Esta explosión productiva tiene un epicentro federal claro: Neuquén encabeza el ranking con proyectos por USD 62.434 millones (47% del total), seguida por San Juan con USD 25.000 millones y Río Negro con USD 19.588 millones.
En conjunto, estas tres provincias concentran el 80% de las inversiones, impulsadas por el potencial de los recursos naturales y la minería de exportación como el cobre y el litio, este último con fuertes desembolsos en Catamarca (USD 9.615 millones) y Salta (USD 8.748 millones).
En este contexto de éxito rotundo, el Gobierno dio un paso fundamental al aprobar la adhesión al RIGI del proyecto “Gasoducto San Matías”. Esta obra estratégica, que demandará una inversión de USD 1.300 millones, consistirá en la construcción de un ducto desde Neuquén hasta el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro.
El objetivo es claro: proveer la infraestructura necesaria para que el sector privado genere divisas genuinas sin depender de la emisión monetaria.
El Gobierno aprobó la adhesión de un nuevo proyecto al RIGI por USD 1.300 millones
El gasoducto abastecerá las exportaciones de GNL del proyecto de Southern Energy (SESA), un consorcio de élite integrado por empresas de la talla de PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. Según proyecciones del Ministerio de Economía, esta obra habilitará ventas al exterior por unos USD 2.500 millones anuales, fortaleciendo las reservas del Banco Central mediante el comercio exterior y no mediante deuda.
Los detalles del proyecto SESA son una muestra del potencial energético que el Gobierno de Javier Milei ha decidido liberar:
Prevé la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción de gas natural: el Hilli Episeyo y el Esperanza. Tendrá una capacidad de producción de 6 millones de toneladas anuales. Además, incrementará la producción nacional de gas en aproximadamente un 20%.
“SESA generará exportaciones totales que podrían alcanzar los USD 20.000 millones entre 2027 y 2035 y creará 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos durante la etapa de construcción”, según confirmaron los socios del consorcio.
El esquema de inversión se ejecutará con una rapidez sin precedentes para los estándares locales: una primera etapa (2024-2031) con desembolsos superiores a USD 3.200 millones, y una segunda (2032-2035) de casi USD 2.800 millones, totalizando unos USD 6.000 millones en el corto y mediano plazo.
Sin embargo, la apuesta es a largo plazo: “Durante los 20 años de vida útil del proyecto, la inversión total superará los USD 15.000 millones en toda la cadena de valor, habilitando nuevas inversiones en Vaca Muerta y mayor actividad en el upstream”.
Gracias a las condiciones de competitividad que ofrece el RIGI, el país tendrá un rápido acceso al mercado mundial de GNL. Se espera que la primera planta flotante comience a operar en el último cuatrimestre de 2027, sumando un segundo buque a fines de 2028. Es el triunfo de la libertad económica sobre el dirigismo estatal: Argentina vuelve a ser un destino confiable para los grandes capitales del mundo.