La Cámara de Diputados dio inicio este miércoles 5 de agosto al tratamiento del trascendental proyecto impulsado por el oficialismo para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa clave que busca dotar a la institución de una verdadera independencia frente a los gobiernos de turno. La defensa técnica de la reforma estuvo liderada de manera impecable por el presidente de la entidad, Santiago Bausili, junto a su vicepresidente, Vladimir Werning.
Durante su exposición ante el Plenario de comisiones de Presupuesto y Finanzas, Bausili fue contundente al enmarcar los cambios propuestos dentro de las mejores prácticas de los países desarrollados que lograron erradicar el flagelo inflacionario:
Santiago Bausili y Vladimir Werning
“Lo que proponemos son elementos que existen en la gran mayoría de las cartas orgánicas de los bancos centrales de los países que ya fueron exitosos en combatir la inflación”.
A diferencia de lo que ocurre con el proyecto de Inocencia Fiscal II —que ha recibido críticas de sectores aliados debido a la posibilidad de que funcionarios se adhieran al régimen simplificado de Ganancias, la reforma de la Carta Orgánica del BCRA cuenta con un sólido y apoyo mayoritario entre los bloques aliados y dialoguistas.
Con este respaldo clave, el oficialismo apunta a firmar el dictamen de comisión la semana entrante y debatir la ley en el recinto el próximo miércoles 19 de agosto.
El corazón de la propuesta consiste en un desmantelamiento total del esquema populista. En términos generales, la reforma apunta a reforzar la independencia del BCRA mediante la prohibición explícita del financiamiento directo o indirecto al Tesoro.
Se busca prohibir por ley los llamados adelantos transitorios, la nefasta herramienta utilizada históricamente para cubrir con emisión monetaria el déficit fiscal de las gestiones demagógicas.
Santiago Bausili sintetizó la transformación estructural en cuatro elementos fundamentales:
Un único objetivo supremo: El gobierno de la libertad busca derogar la destructiva reforma impuesta por el kirchnerismo en el año 2012, la cual había ampliado los mandatos del banco hacia fines estatistas como "promover el empleo y el desarrollo con equidad social", excusas utilizadas para justificar la devaluación. El nuevo proyecto establece una meta única y clara: “Hoy la carta orgánica tiene más de un objetivo y nuestra propuesta es que tenga solo uno: preservar el valor de la moneda”.
Milei, Caputo y Bausilli
Fin de la emisión para el Tesoro: Se elimina de raíz la transferencia discrecional de fondos al sector público. Al respecto, el funcionario explicó: “El artículo 20 establece cómo se distribuyen los adelantos transitorios. Es una herramienta que surgió como resultado de la crisis del 2001, pero resultó ser lo más permanente”.
Restricción estricta de utilidades: Se busca evitar las ficciones contables que utilizaba la política para saquear la entidad. Bausili precisó que “se atacan dos frentes: primero para que solo puedan ser utilizadas para pagar deuda, y segundo que se distribuyan sólo utilidades líquidas y realizadas, que no sean solo asientos contables”.
Gobernanza institucional blindada: Para blindar al banco de presiones políticas espurias en momentos de conflicto de interés, se propone “una combinación para la remoción que incluya al Ejecutivo y al Congreso para preservar de las presiones políticas cuando exista un conflicto de interés”.
Como era de esperarse, los sectores alineados con el estatismo intentaron obstaculizar el debate. Desde el bloque de Unión por la Patria (UxP), que rechaza de plano el saneamiento de la economía, el diputado Itai Hagman expuso el típico pensamiento colectivista al quejarse de la separación de poderes, cuestionando: “¿No ven el problema de tener una desconexión de la política del banco central y la política económica que define un gobierno?”.
Santiago Bausili
Con total solvencia, Bausili desarmó la falacia opositora señalando la importancia de la autonomía institucional: “La coordinación es muy valiosa. Pero cuando aparece la imposición de financiar al Tesoro eso limita la capacidad del Central de definir su política monetaria de manera independiente”.
En la misma línea obstruccionista, la diputada kirchnerista Victoria Tolosa Paz argumentó que la reforma obedece a un mero compromiso asumido con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En su intento por defender el modelo de emisión descontrolada que empobreció al país, la legisladora sostuvo que la actual normativa no impide la política del oficialismo y advirtió que la estabilidad monetaria supuestamente profundizará la recesión, afirmando que “Un Banco Central no puede limitarse únicamente a la estabilidad monetaria cuando la Argentina atraviesa graves problemas de producción, crecimiento, industria y desigualdad”.
Por otra parte, los bloques dialoguistas manifestaron sus dudas de manera constructiva, enfocándose principalmente en la necesidad de una mayoría agravada de dos tercios del Senado y la Cámara de Diputados para remover al presidente de la entidad y a los miembros del directorio.
Banco Central de la República Argentina
Finalmente, ante la chicana del diputado de origen peronista y sindicalista Sergio Palazzo (dirigente de La Bancaria), quien exigió saber la ubicación física de las reservas de oro de la Nación, el titular del BCRA brindó una respuesta magistral que protegió la seguridad nacional frente a la especulación del mercado financiero.
Santiago Bausili aclaró de forma contundente que los activos están plenamente respaldados y auditados: “En los estados financieros de 2023, 2024 y 2025, que fueron auditados por tres niveles, consta que todo el oro está donde tiene que estar, que es en las reservas internacionales del BCRA”.
Asimismo, defendió el necesario secreto y profesionalismo en la administración de las reservas de un país serio: “Si los lingotes físicos están en un sótano de la calle Reconquista o están depositados en el Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés) eso ya es una función de la gerencia de reservas del BCRA. Así como el BCRA no divulga las operaciones que hace, porque promueve que el mercado 'tradee' en contra del Central, tampoco se detalla dónde se reservan estas posiciones en oro”.