En un claro golpe institucional contra el Gobierno de Javier Milei, el bloque kirchnerista en el Senado de la Nación impulsó este jueves una sesión ilegal, sin el aval de la presidente del cuerpo, Victoria Villarruel, y con un quórum insuficiente para tratar los proyectos que buscan destruir el superávit fiscal alcanzado por la administración libertaria.
La maniobra, encabezada por el senador José Mayans, no solo viola el reglamento interno de la Cámara Alta, sino que constituye un intento de golpe institucional al pretender avanzar con iniciativas de altísimo impacto fiscal —estimadas en 2,5 puntos del PBI— sin haber cumplido con los procedimientos reglamentarios básicos.
Según establece el reglamento del Senado, no puede convocarse una sesión para tratar leyes sin la firma de la presidente del cuerpo, en este caso la vicepresidente Victoria Villarruel. Sin su firma, se debería haber aprobado previamente una reforma del reglamento con un quórum especial y voto afirmativo de dos tercios del cuerpo, algo que no ocurrió.

A pesar de estas irregularidades, el kirchnerismo avanzó con una sesión que solo reunió quórum simple, cuando el temario exige mayoría especial. Entre los puntos a tratar figuran la reinstauración de la moratoria previsional, la declaración de emergencia en discapacidad, el aumento de jubilaciones con bonos, y la redistribución forzada de recursos del Tesoro Nacional y del impuesto a los combustibles líquidos, medidas que destruirían la economía del país.









