El Gobierno de Javier Milei anunció este lunes la disolución definitiva de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), en el marco de una profunda reestructuración del Estado orientada a reducir el gasto público, eliminar duplicidades y profesionalizar la gestión de la infraestructura vial en Argentina.
La medida transfiere las funciones de Vialidad al Ministerio de Economía y a una nueva Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte, que será la encargada de planear, ejecutar y fiscalizar las concesiones viales.
La decisión del Gobierno de Milei se debe a que la DNV se había transformado en un organismo sobredimensionado, ineficiente y costoso, con funciones superpuestas y una estructura que ya no respondía a las necesidades actuales del país. Con esta reforma, los argentinos se ahorrarán 87,9 millones de dólares anuales.














