El radicalismo cordobés vivirá un episodio insólito: su presidente, Marcos Ferrer, decidió no apoyar la única lista de diputados que competirá en octubre. La boleta está liderada por Ramón Mestre, ex intendente capitalino, quien quedó como único candidato tras un proceso judicial que barrió cualquier competencia. Ferrer no se anduvo con rodeos y adelantó que el resultado electoral será “catastrófico”.
El camino a este escenario incluyó fallos judiciales que favorecieron a Mestre y que dejaron fuera de carrera a Generación X, el sector que encabeza Rodrigo de Loredo. Tras perder todos los recursos, este espacio retiró su lista y dejó servida la candidatura radical sin internas. El propio Ferrer dejó claro que, al menos en su caso, la unidad no será precisamente un valor en campaña.










