Natalia de la Sota formalizó este martes la creación del frente “Defendamos Córdoba” con el que buscará renovar su banca nacional. Presentó la alianza ante la Justicia Electoral e inició su campaña cargando contra el gobierno de Javier Milei. El armado incluye a partidos menores que históricamente orbitan el discurso populista.
Según voceros de su espacio, el frente se plantea como una alternativa frente al “centralismo” y el “ajuste brutal” del gobierno libertario. Con un tono combativo, la diputada busca capitalizar el malestar de sectores del PJ que no se sienten representados por Llaryora. En su discurso insistió en “no callarse” ante lo que define como recorte de derechos.
Aunque intenta presentarse como un espacio independiente del kirchnerismo, su posicionamiento reproduce argumentos clásicos del relato K. El eje de su mensaje gira en torno a la defensa de lo público, la justicia social y el ataque al “modelo de Milei”. La fórmula repite eslóganes que el electorado ya escuchó durante dos décadas.

Una jugada que dinamita aún más al peronismo cordobés
El lanzamiento se suma a una interna peronista que ya muestra profundas divisiones en la provincia. A la estructura del oficialismo provincial se suman el sector de Olga Riutort y Juan Manuel Aráoz, y ahora este nuevo armado antimileísta. En paralelo, el kirchnerismo puro ya promueve la fórmula Estévez-Carro bajo el paraguas de Cristina Kirchner.
Con su nuevo espacio, De la Sota no solo confronta al gobierno nacional, sino que también rompe con el orden interno del PJ local. La estrategia parece más pensada para posicionarse nacionalmente que para fortalecer una identidad cordobesa real. Mientras predica el “cordobesismo”, se alinea con partidos funcionales al relato kirchnerista.










