El presidente Javier Milei encabezó este lunes un nuevo gesto de alineamiento internacional con Israel y los valores occidentales al disertar en la Conferencia de Latinoamérica de la Fundación Aliados de Israel, que se realiza en el Alvear Icon Hotel de Puerto Madero. El encuentro reúne a legisladores, diplomáticos, referentes religiosos y dirigentes de la región con el objetivo de impulsar la expansión de los Acuerdos de Isaac en América Latina.
La cumbre busca profundizar la cooperación política, económica, tecnológica y de seguridad entre Israel y los países latinoamericanos, en una agenda marcada por el combate al antisemitismo, al terrorismo y al extremismo. La participación de Milei vuelve a ubicar a la Argentina como uno de los principales aliados regionales de Israel y como promotor de una alianza estratégica inspirada en los Acuerdos de Abraham.
Milei advirtió que el antisemitismo no desapareció, sino que fue mutando con el paso del tiempo bajo nuevas consignas y vocabularios. “El espectro del odio sigue tan vivo como nunca. Pasan las décadas, cambian las consignas, cambian los símbolos, cambia el vocabulario. Pero la causa permanece intacta. Es una ideología que ama la muerte, desprecia la vida y busca destruir los fundamentos mismos de la libertad, recordando el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre de 2023, en el que también fueron tomados como rehenes 21 argentinos.
En esa línea, Javier afirmó que “combatir el antisemitismo es defender la moral que está detrás de nuestra civilización” y apuntó directamente contra la convergencia entre sectores de la izquierda radical y el terrorismo islamista. “Existe una alianza explícita entre la izquierda radical y el terrorismo islamista. Una hermandad maligna basada en el odio a la civilización occidental”, lanzó, vinculando esa lógica con el avance del socialismo del siglo XXI y sus expresiones políticas en la región.
Defendió de manera explícita el respaldo argentino a Israel y sostuvo que no se trata solo de una definición diplomática, sino de una causa moral y de supervivencia para Occidente. “Tenemos que defender a Israel porque es una causa justa. Si alguno no lo entiende como tal, que lo entienda como una causa de preservación: si se llevan puesto Israel, se llevan puesto a todo Occidente”, afirmó ante los presentes.
Luego, el Presidente vinculó esa defensa con las raíces culturales de la civilización occidental y remarcó que el ataque contra Israel no puede separarse de una ofensiva más amplia contra sus valores fundacionales. “Occidente es en su esencia el producto de los valores judeocristianos”, sostuvo Milei, en una frase que sintetizó el eje ideológico de su discurso en la cumbre regional de Aliados de Israel.
El presidente remarcó que su Gobierno no se limitó a expresar apoyo político a Israel, sino que avanzó con medidas concretas desde el inicio de la gestión. “Desde el primer día de mi gestión tomamos decisiones concretas. Declaramos a Hamas y a las fuerzas que lo acompañan como organizaciones terroristas”, afirmó el Presidente, en referencia al giro diplomático y de seguridad adoptado por la Argentina frente al terrorismo internacional.
En ese marco, Milei reivindicó además el rol argentino en el impulso de los Acuerdos de Isaac. “Fuimos los propulsores iniciales de los Acuerdos de Isaac”, sostuvo, y explicó que el objetivo central de esa iniciativa es “defender los valores básicos de la vida, la libertad y la democracia”, además de “formar una alianza para combatir el terrorismo, el antisemitismo y sus fuentes de financiamiento en el narcotráfico y las dictaduras”.
El mandatario les habló directamente a los legisladores y líderes parlamentarios presentes, a quienes les reclamó pasar del respaldo discursivo a la acción concreta. “Muchos de ustedes son legisladores y líderes parlamentarios, tienen poder real para cambiar las cosas en sus cámaras, sus países y sus regiones”, afirmó el Presidente, al remarcar que la lucha contra el terrorismo necesita marcos legales firmes y no simples declaraciones políticas.
“Eso los pone en un lugar de responsabilidad que no pueden eludir. Los Acuerdos de Isaac son una expansión regional de los Acuerdos de Abraham”, sostuvo Milei. En esa línea, advirtió que “los acuerdos no se sostienen solos” y que “una coalición de valores requiere que los Estados actúen, y actúan cuando los parlamentos los habilitan a actuar”. Encadenó así una definición contra la pasividad regional: “Las palabras sin acciones son solo palabras. Esta región ya tuvo demasiados discursos y demasiadas inacciones”.
Antes de finalizar, Milei celebró el despertar político en la región contra la izquierda. “Primero perdieron en Chile, la semana pasada en Colombia, sabemos que en Perú y espero que en octubre pierdan en Brasil”, afirmó, en un guiño directo a Flávio Bolsonaro, el candidato brasileño que promete ponerle fin a la dictadura de Lula.