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Reino Unido

Tras el escándalo por fiestas clandestinas, Boris Johnson levantó todas las restricciones del COVID

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La medida incluye el fin del uso obligatorio del barbijo, del teletrabajo obligatorio y del pasaporte sanitario.

Mientras los parlamentarios de la oposición, y su propio partido, piden su dimisión como Primer Ministro tras una serie de fiestas clandestinas que llevó a cabo durante la cuarentena, Boris Johnson anunció este miércoles que el Reino Unido levantara todo tipo de restricciones contra el coronavirus a partir del 26 de enero.

La medida incluye el fin del uso obligatorio del barbijo, del teletrabajo obligatorio y del pasaporte sanitario. En otras palabras, las islas británicas se convierten en uno de los países más libres en cuanto a las restricciones sanitarias de todo el mundo.

“A medida que el COVID se vuelve endémico, tendremos que sustituir los requisitos legales por consejos y orientaciones que insten a las personas con el virus a tener cuidado y consideración con los demás”, dijo Boris Johnson.

Para no reconocer que las medidas son implementadas tras el escandalo en el que se vio envuelto, el mandatario se justificó en “las pruebas generalizadas junto con el descenso de los casos de coronavirus”, a pesar de que los casos no están bajando. Además, lanzará un “plan para vacunación de refuerzo”.

Johnson pasó de ser el líder de la derecha pro Brexit, desplazando a Theresa May y arrasando en las elecciones del 2019 contra el laborismo, a un marginado por los miembros de su propio partido por la inmoralidad con la que manejó la pandemia.

Ni bien comenzó la crisis sanitaria en el mundo, Boris decidió afrontar la pandemia manteniendo un enorme nivel de libertad, resistiéndose a las cuarentenas obligatorias que estaban implementándose en el resto de Europa.

Sin embargo, tras contraer el virus personalmente y echar del gobierno a un grupo de asesores de derecha, el premier cambió completamente su política sanitaria e instauró una de las cuarentenas más estrictas del mundo.

La polémica no terminó, y a fines del año pasado estalló la noticia que durante las fiestas de fin de año del 2020, en plena cuarentena, había celebrado por lo menos 14 encuentros clandestinos con el staff de Downing Street y otros funcionarios, entre noviembre y enero. Lo que podría llevar a una inminente derrota de los Conservadores en las próximas elecciones.

A pesar del pedido de disculpas tras las fiestas clandestinas en la casa de gobierno y el levantamiento de las medidas sanitarias, la oposición liderada por los laboristas presiona con la impugnación, un voto de no confianza que forzará a Boris a salir del gobierno.

Para que eso ocurra, además de sus propios votos, necesitarán 54 de los 360 parlamentarios conservadores. Según The Telegraph, por ahora son 20 los legisladores conservadores dispuestos a apoyar una moción de censura, pero el número podría subir con el pasar de los días.

Economía

Lo positivo del Brexit: Colombia y Reino Unido firman un tratado de libre comercio que beneficia a ambos países

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El primer Ministro Boris Johnson y el presidente Iván Duque formalizaron un nuevo tratado de libre comercio. Tras haber abandonado la Unión Europea, el Reino Unido busca abrirse aún más al comercio internacional.

El Reino Unido sigue profundizando sus lazos con el comercio internacional, por lo que su salida de la Unión Europea no supone una impronta proteccionista. El presidente Iván Duque y el primer Ministro Boris Johnson acordaron formalizar un tratado de libre comercio.

Este tratado ya había sido suscrito el 15 de mayo de 2019, pero no había tenido vigencia legal y debía formalizarse. La ministra de Comercio de Colombia, María Ximena Lombana, aseguró que el TCL entrará en plena vigencia al cabo de unas pocas semanas para apuntalar los últimos detalles de índole meramente técnico.

Con esta nueva incorporación, Colombia mantendrá el libre comercio los países de la Alianza del Pacífico, la Unión Europea, Canadá, Chile, Corea, Costa Rica, Estados Unidos, Israel, los países miembros del Mercosur, México, El Salvador, Honduras, Guatemala, y ahora se sumará el Reino Unido.

Por su parte, el Reino Unido mantendrá el libre comercio con los países de la Alianza del Pacífico, la Unión Europea (el Brexit no significó ninguna modificación), Canadá, Suiza, Ucrania, Camerún, África Oriental y Meridional, Ghana, Kenia, Marruecos, Túnez, Israel, Japón, Vietnam, Corea, México, Centroamérica, Ecuador, Perú, Chile, Guyana, y ahora Colombia, entre otros países. Todos y cada uno de los 38 acuerdos del Reino Unido fueron firmados entre 2019 y 2022, por lo que el Brexit no representó una agenda proteccionista.

El TCL entre Colombia y Reino Unido supone la eliminación de la mayor parte de las barreras cuantitativas a la importación, excepto las vinculadas a estándares de salud e higiene. A su vez, las tarifas del arancel MFN percibidas por ambos países quedan reducidas a su mínima expresión.

Se flexibilizan también las rigideces regulatorias para la movilidad de capitales entre ambos países, favoreciendo el movimiento de la inversión extranjera directa. Esto resulta de vital importancia para amortiguar la inestabilidad de la cuenta capital y financiera en cada país.

Entre otros grandes beneficios, se ven erradicadas o minimizadas las barreras comerciales para la agroindustria, la industria automotriz, la industria software, los servicios financieros y el crédito, el sector energético y la infraestructura, entre muchos otros que fueron catalogados como “sectores estratégicos” por el tratado.

El tratado de libre comercio favorecerá, además, un notorio incremento de la productividad en ambos países a partir del desarrollo de las economías de escala. Cada país tendrá un mercado más amplio para producir aquello con mayor productividad relativa, y así conseguir una mayor variedad de bienes y servicios a precios más bajos que antes del libre comercio. 

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Reino Unido

Musulmanes tomaron las cárceles británicas de máxima seguridad y las convierten en centros yihadistas

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Varios medios británicos revelaron que los terroristas musulmanes apresados han tomado las cárceles, estableciendo tribunales judiciales con la Ley Sharia y convirtiendo al Islam radical al resto de prisioneros.

El periódico inglés Daily Star reveló en una reciente investigación que una práctica que ya parece ser la norma en las cárceles británicas donde hay mayoría de musulmanes: tomar de facto el control de la prisión y establecer una red clandestina paralela, donde rige la Ley Sharia.

Según el medio, al igual que sucede con los inmigrantes musulmanes que cometen delitos a diario en la vía pública, el gobierno británico se rehúsa a tomar medidas contundentes contra esta práctica, a pesar de estar en conocimiento de lo que ocurre, por miedo a ser tildados de “islamófobos“.

El diario reveló que dos de las principales prisiones del Reino Unido, la HMP Belmarsh, una prisión de alto perfil que alberga terroristas que han puesto en peligro la seguridad nacional, especialmente jihadistas) y la HMP Whitemoor, que alberga prisioneros violentos y peligrosos), se encuentran siendo manejadas por musulmanes, que incluso establecieron tribunales internos que dictaminan la Sharia.

Algunos de los nombres de estos reos son conocidos, no solo en Gran Bretaña pero en todo el mundo. Por ejemplo, hoy en día en Belmarsh se encuentra encarcelado el británico-somalí Ali Harbi Ali, inmigrante ilegal yihadista culpable del asesinato del parlamentario conservador David Amess.

Por otro lado, en Whitemoor está Baz Hockton, un terrorista asesino en serie encarcelado desde los 16 años culpable de más de 30 cargos y ahora convertido al Islam radical dentro de la cárcel. Hockton y otro preso llevaron a cabo el primer atentado terrorista dentro de una prisión en la historia del país, hiriendo a 3 trabajadores carcelarios.

Ali Harbi Ali (izquierda) y Baz Hockton (derecha).

Cárceles tomadas por el Islam

El Daily Star relata que los prisioneros musulmanes imponen a sus propios “policías”, que no son más que presos árabes que se encargan de azotar y castigar (con trabajos como limpieza de celdas) a quiénes no cumplen las reglas islámicas, llegando incluso hasta a prohibirles usar las duchas y el comedor si no cumplen con la dieta halal (alimentos permitidos por la ley islámica).

Según el especialista anti-terrorista Jonathan Hall, muchas cárceles han sido tomadas por ciertos presos “carismáticos… caudillos árabes en su propia manera”. La sobrepoblación musulmana en las prisiones promovió una serie de mafias islámicas con una jerarquía interna, que tomó control de las partes más importantes de las cárceles.

Según Hall, el personal carcelario se ve imposibilitado de hacer su trabajo efectivamente ya que tienen miedo de tomar acciones que puedan llevar a que pierdan sus trabajos por la cultura de la cancelación, al no saber que cosas se les permite y cuáles no al tratar con musulmanes, y que podrían llevarlos a ser tildados de “islamófobos“.

Los presos que no son musulmanes, no les queda otra que decir que se convirtieron, y adoptar un estilo de vida islámico. Según este reporte, quienes no rezan todos los días o quienes no respetan la dieta halal son “juzgados” por estos “caudillos”, y luego reciben condenas. Todo esto mientras los guardiacárcel miran para otro lado.

Según el medio Daily Mail, esto ocurre por la sobrepoblación musulmana en cárceles, quienes se unen monolíticamente para imponer su religión a los demás presos, y convertir las prisiones en centros de adoctrinamiento yihadista.

Actualmente, el 5% de los ciudadanos británicos son musulmanes. Sin embargo, cometen más del 30% de los delitos, y comprenden casi el 15% de los prisioneros en prisiones regulares.

En las prisiones de máxima seguridad, el porcentaje que se eleva hasta el 20%. Por ejemplo, en la prisión de Whitemoor, mencionada previamente, casi el 50% de los delincuentes aseguran ser de la religión islámica.

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Reino Unido

Reino Unido: Padres de una niña aseguran que “decidió” ser transexual desde los 2 años y quieren “reasignarle” el sexo

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“Le explicamos a él y a su hermano qué son los diferentes géneros, pero también le explicamos que existe lo no binario y él dijo: ‘No soy una niña, creo que soy un niño'”, contó el irresponsable padre.

La locura de la ideología de género sigue a la orden del día. El caso de Esmeralda Stubbings, ahora “Stormy“, ha revivido la polémica en el Reino Unido por los cambios de género en los niños menores de edad.

Matthew Stubbings y su esposa Klara Jeynes, ambos de 44 años, viven en Doncaster, Inglaterra, y hace cuatro años tuvieron mellizos: un varón y una nena llamada Esmeralda. Pero, según ellos, la niña se definió desde muy pequeña como varón, y desde entonces la tratan como tal.

El padre de la niña contó que ella “odiaba atarse el pelo” y “no quería ponerse ni vestidos ni zapatos“. Algo normal para una niña de 2 años, pero que estos padres, embebidos en la ideología de género que acapara toda la cultura occidental contemporánea, interpretaron esto como que era un niño.

Según el padre, a los dos años y medio, después de una año de tratarla como un varón, la niña le habría confesado directamente que no se sentía una niña, sino un niño.

Stubbings hizo pública su historia en un posteo en LinkedIn, que levantó el diario británico Daily Mail. El medio conservador inglés, decidió entrevistar al padre, quien admite haber “ayudado en la transición de género”, comprándole ropa de varón, dejándole el pelo corto, y hasta diciéndole que en la escuela vaya al baño de varones.

Lo que mucha gente no sabe es que cuando nació le asignamos el sexo femenino. Pero su identidad de género, lo que está en su cabeza, no coincide con su sexo físico, así que ahora es un niño“, dijo en la publicación.

Estoy muy orgullosa de que él [sic] sepa quién es y no esté limitado por las normas y los prejuicios sociales. Todos podemos aprender algo de este niño pequeño y yo aprendo todos los días. Todos son diferentes”, aseguró.

Pero lo más preocupante es que contó que consultaron con una clínica para comenzar con las cirugías de reasignación del sexo, pero el equipo médico le sugirió esperar hasta por lo menos que la niña cumpla 10 años o comience la pubertad.

A Stormy, nacida como Emerald, se le asignó el género femenino al nacer, pero ahora ha sido remitida a la Clínica Tavistock en Londres.

Lo más probable es que Esmeralda, con la inocencia que acompañan a los niños, se haya preguntado por qué ella se veía distinta a su hermano mellizo Arlo, o por qué él se vestía de una forma y ella de otra, o por qué se tenía que atar el pelo cuando él no.

Los padres, sujetos a los preceptos de la ideología de género, interpretaron esto como que la niña “no se sentía cómoda en su sexo”. Niños de tan temprana edad (de 2 a 4 años) no entienden lo suficiente de la sexualidad, del género ni nada por el estilo como para hacerse un planteo así.

Es un caso paradigmático en el Reino Unido, y muchos lo celebran como el “niño trans más joven del mundo”, pero no es más que una proyección de los padres sobre su hija, que a esa edad no tiene capacidad para elegir nada que tenga que ver con su sexualidad.

Le explicamos a él [sic] y a su hermano qué son los diferentes géneros, pero también le explicamos que existe lo no binario y él dijo: ‘No soy una niña, creo que soy un niño’“, contó Matthew en el posteo.

“Decidí publicar sobre Stormy porque estoy excepcionalmente orgulloso de él”, concluyó. “Se acaba de cortar el pelo y estoy muy orgulloso de él. Stormy nunca ha sido una niña. Nunca nos ha expresado verbalmente que es una niña“.

La pregunta que queda por hacerse es si la permisividad de los padres para fomentar cualquier ocurrencia de un niño de 2 años se extiende más allá del género. ¿Hay que reaccionar de la misma forma cuando un niño menciona que es Batman luego de haber visto su película? ¿Hay que comprarle una capa y un batimovil y lanzarlo desde la terraza de un edificio para cumplir su fantasía?

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