Los expertos consideran que las Alternativas Financieras de Inversión (AFI) representan una herramienta clave para el financiamiento de infraestructura, al ofrecer una vía distinta al endeudamiento público tradicional.
A través de ellas, es posible ejecutar obras de gran envergadura sin comprometer directamente el presupuesto nacional, lo que permite mayor sostenibilidad fiscal y eficiencia en la asignación de recursos públicos.













