Un problema estructural
El subsidio eléctrico en República Dominicana se ha convertido en uno de los mayores drenajes de las arcas públicas. Cada año, miles de millones de pesos son transferidos a las distribuidoras de electricidad (EDE) para cubrir ineficiencias operativas, pérdidas técnicas y el déficit generado por el impago de usuarios.
Pese a las inversiones, el servicio sigue siendo irregular y con quejas recurrentes de apagones, lo que mantiene la insatisfacción ciudadana y la percepción de que los subsidios no logran resolver los problemas de fondo.














