La causa que involucra a Facundo Moyano y Candela Arizaga incorporó un elemento clave que reabre el foco sobre lo ocurrido en la madrugada del 4 de agosto en el departamento del exdiputado, en el barrio de Belgrano. Se trata de un acta circunstanciada de la Policía de la Ciudad, labrada a las 5:30 de esa misma madrugada, que reconstruye lo que los agentes encontraron al llegar al lugar tras un llamado al 911.
Según el documento, los efectivos se hallaban en la zona por una persona que requería asistencia. Un testigo presente relató que vio a una mujer corriendo hacia la avenida pidiendo auxilio, mientras un hombre la seguía. Los policías lograron detener a ambos en un vehículo oficial.
En ese momento, la mujer se identificó como la novia del hombre y afirmó haber sido golpeada. Además, declaró que la habían mantenido dentro del domicilio contra su voluntad y que había aprovechado una oportunidad para salir a buscar ayuda. El acta identifica a la joven como Candela Arizaga y al hombre como Facundo Moyano.
El mismo testigo describió con claridad el pedido de auxilio de la mujer y la persecución que observó en la vía pública. Ese relato forma parte de una de las primeras reconstrucciones documentadas de lo sucedido fuera del edificio.

La versión pública de Moyano
Después de permanecer detenido y ser imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género, Moyano habló ante los medios. Aseguró que Candela había sufrido un paro cardíaco dentro del departamento, que él intentó asistirla con maniobras de RCP y que se comunicó con el portero para pedir ayuda médica.
El exdiputado negó haber ejercido violencia y rechazó haberla mantenido encerrada. También desmintió cualquier consumo de estupefacientes o problemas de adicción. Su relato sitúa el origen del episodio en una emergencia médica y no en una agresión.
La diferencia entre ambas versiones resulta central. Mientras Moyano sostiene que todo comenzó con un problema de salud de su pareja, el acta policial registra que, al momento de la intervención, Arizaga manifestó haber sido golpeada y retenida contra su voluntad.
Ese documento no determina por sí solo la verdad de los hechos ni prueba judicialmente las acusaciones. Se trata de un testimonio incorporado a la actuación policial que deberá ser evaluado junto con el resto de las pruebas de la causa, que sigue abierta.
Las declaraciones posteriores de Arizaga
En los últimos días, Candela Arizaga amplió su declaración ante la Justicia y ratificó que no había sido agredida por Moyano. También negó públicamente que las imágenes de ella corriendo por la calle representaran un intento de escapar. Atribuyó lo ocurrido a un brote y expresó su intención de retomar la relación.
La influencer pidió, además, que se revisaran las restricciones de acercamiento y contacto impuestas mientras avanza la investigación. De este modo, el expediente reúne ahora tres relatos distintos: el asentado por la Policía en el momento de los hechos, las declaraciones posteriores de Arizaga y la explicación que Moyano ofreció ante la prensa.
Moyano recuperó la libertad tras declarar ante la fiscalía. La investigación continúa por las imputaciones de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. El exdiputado sostiene su inocencia y afirmó contar con videos filmados dentro del departamento que, según él, respaldarían su versión, aunque todavía no los entregó a la Justicia.
El acta policial se suma ahora a los elementos que el tribunal deberá analizar para esclarecer qué ocurrió realmente aquella madrugada. Quienes atraviesan o conocen situaciones de violencia de género pueden comunicarse de manera gratuita al 144 las 24 horas.