El Servicio Meteorológico Nacional advirtió por fenómenos intensos para la madrugada del martes 29 de septiembre, con riesgo de interrupciones y daños en varias zonas del país.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por tormentas que afectará durante la madrugada de este martes a amplias zonas de Buenos Aires, incluida la Ciudad Autónoma, junto a Córdoba y otras once provincias. El aviso apunta a fenómenos con capacidad de generar daños y de interrumpir de forma momentánea las actividades cotidianas.
Las provincias alcanzadas son Entre Ríos, Santa Fe, San Luis, Santiago del Estero, Tucumán, Jujuy, Salta, Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones. En el área metropolitana se esperan tormentas de intensidad variable, algunas localmente fuertes, que pueden venir acompañadas de lluvias intensas en períodos cortos, ocasional caída de granizo, actividad eléctrica frecuente y ráfagas intensas.
Los valores de precipitación acumulada previstos se ubican entre 20 y 50 milímetros, aunque en puntos aislados esos montos pueden superarse. Las autoridades meteorológicas recomendaron prestar atención a la evolución de la situación y tomar las precauciones habituales ante este tipo de eventos.
Además de la alerta amarilla general por tormentas, en algunas zonas rige un nivel naranja por el mismo fenómeno. Allí se anticipan lluvias y tormentas fuertes, algunas localmente severas, con intensas precipitaciones en cortos períodos, granizo de diversos tamaños y actividad eléctrica frecuente.
Detalles de las alertas naranja y por lluvias
En las áreas bajo alerta naranja también se prevén ráfagas intensas que podrían superar los 100 kilómetros por hora. Los acumulados de lluvia estimados van de 50 a 90 milímetros, con la posibilidad de que en forma puntual se registren valores todavía más altos.
Por otro lado, existe una alerta amarilla por lluvias en el este del Gran Buenos Aires y en el centro y suroeste de Chubut. En esos sectores se esperan precipitaciones persistentes e intensas, con montos acumulados de entre 30 y 50 milímetros que también podrían ser superados de manera localizada.
Este tipo de avisos busca anticipar situaciones que pueden afectar la circulación, las actividades al aire libre y el normal desarrollo de la jornada. La alerta amarilla indica un riesgo moderado, mientras que el nivel naranja señala un grado mayor de severidad y de posibles impactos.
Desde el organismo oficial se insiste en seguir los informes actualizados, ya que las tormentas pueden variar de intensidad de un lugar a otro en poco tiempo. La presencia de granizo y de ráfagas fuertes es uno de los aspectos que más atención requiere en las zonas alcanzadas por los avisos más elevados.