“Nunca fui amigo, ni un café”, lanzó el conductor, marcando distancia y desmintiendo cualquier relación personal.
La acusación que colmó la paciencia
De Brito contó que lo que lo hizo estallar fue que Callejón dijera que él la mandó a callar: “Eso es una mentira total”, remarcó. También aclaró que su comentario sobre ella fue una opinión y no un intento de censura. “Decir que alguien es pesado no es callarlo”, sostuvo.











