El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, reclamó avanzar en una reforma fiscal integral para generar condiciones que impulsen las inversiones y el crecimiento económico en Argentina. Durante su participación en las XV Jornadas Iberoamericanas de Financiación Local, realizadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, defendió el modelo de administración mendocino y planteó la necesidad de revisar el sistema tributario, la coparticipación federal y la eficiencia del gasto público.
El mandatario sostuvo que la transformación económica del país necesita acuerdos políticos duraderos y estabilidad macroeconómica. En ese sentido, consideró que las reformas estructurales no pueden depender exclusivamente de un gobierno, sino que requieren consensos que permitan sostener las reglas económicas a largo plazo.
Durante su exposición, Cornejo presentó los resultados de la gestión fiscal de Mendoza como un ejemplo de reorganización de los recursos estatales. Según los indicadores que compartió, la provincia logró reducir un 20% el gasto público real durante la última década, mientras mejoró los estándares de prestación de los servicios públicos.
Cornejo destacó la reducción del gasto público y la inversión en infraestructura
Uno de los principales ejes de la presentación fue la transformación de la estructura presupuestaria de Mendoza. Cornejo explicó que la provincia implementó distintas reformas administrativas para mejorar la utilización de los recursos y aumentar la capacidad de inversión del Estado.
Entre los indicadores presentados, destacó que la participación del gasto en recursos humanos dentro del presupuesto pasó del 52% al 42%. Al mismo tiempo, la inversión en infraestructura y capital alcanzó el 13%.
El gobernador utilizó estos resultados para defender una administración orientada a mejorar la eficiencia del gasto y evitar que la mayor parte de los recursos públicos quede concentrada en el funcionamiento corriente del Estado.
La estrategia provincial apunta a preservar la capacidad de prestar servicios públicos y, al mismo tiempo, liberar recursos para obras e infraestructura que acompañen el desarrollo económico.
En ese marco, Cornejo planteó que la discusión fiscal argentina debe incorporar criterios de eficiencia y responsabilidad en la administración de los fondos públicos.









