Viajar al espacio profundo no solo implica distancia, sino también riesgos extremos. Uno de los mayores peligros para los astronautas son las tormentas solares y la radiación.
Según una nota de National Geographic, la NASA desarrolló tecnología específica para proteger a la tripulación de la misión Artemis II. El objetivo es reducir al máximo el impacto del llamado “clima espacial”.
La NASA desarrolló tecnología específica para proteger a la tripulación de la misión Artemis II
Qué pasó en la histórica tormenta solar que encendió las alarmas
En octubre de 1989, una fuerte erupción solar obligó a astronautas a refugiarse dentro del transbordador Atlantis. La tormenta liberó una gran cantidad de protones de alta energía.
Incluso protegidos, los tripulantes reportaron ver destellos de luz. Esto ocurre cuando partículas impactan directamente en la retina.
Según estimaciones de la NASA, si hubieran estado fuera del campo magnético terrestre, existía hasta un 10% de probabilidad de muerte.
Qué pasó en la histórica tormenta solar que encendió las alarmas
Qué es el “clima espacial” y por qué preocupa
El término clima espacial engloba todas las amenazas vinculadas a la radiación en el espacio. Incluye tormentas solares y rayos cósmicos.
Estas partículas actúan como una especie de metralla invisible. Pueden dañar tejidos humanos y afectar el ADN. El riesgo aumenta cuanto más lejos se viaja de la Tierra. Por eso, misiones como Artemis II enfrentan un desafío mayor.
Qué es el “clima espacial” y por qué preocupa
Cómo es la nave Orion diseñada para resistir radiación
La nave Orion fue creada especialmente para misiones de espacio profundo. Es el primer vehículo pensado para soportar estos riesgos.
Cuenta con un refugio contra tormentas y un sistema de blindaje especial. Además, incorpora sensores que miden la radiación durante todo el viaje.
Estos datos se basan en la experiencia de Artemis I, que ya había recolectado información clave en 2022.
Cómo es la nave Orion diseñada para resistir radiación
Los tres tipos de radiación que enfrenta la tripulación
Los astronautas deben lidiar con tres amenazas principales:
Cinturones de Van Allen: zonas cargadas de partículas alrededor de la Tierra
Rayos cósmicos galácticos: partículas que viajan casi a la velocidad de la luz
Tormentas solares: eventos impredecibles de alta energía
Cada uno presenta riesgos distintos. Y todos pueden afectar la salud si no hay protección adecuada.
Cinturones de Van Allen
Cómo detecta la NASA las tormentas solares
La NASA y la NOAA monitorean el Sol con satélites especializados. Uno de los principales es el DSCOVR, ubicado a 1,6 millones de kilómetros.
Este sistema permite anticipar tormentas con entre 15 y 60 minutos de margen. Un tiempo clave para tomar decisiones. Además, nuevos satélites como IMAP y SOLAR-1 mejoran la vigilancia constante de la actividad solar.
Por qué no se pueden predecir con exactitud
Aunque se estudian las manchas solares, no hay forma de saber exactamente cuándo ocurrirá una erupción. El fenómeno es impredecible.
Cómo detecta la NASA las tormentas solares
Los científicos solo pueden estimar probabilidades. Esto obliga a mantener sistemas de alerta activos todo el tiempo.
Qué hacen los astronautas si hay una tormenta solar
Ante una alerta, la tripulación debe refugiarse en una zona especial dentro de la nave. Es un espacio reducido, diseñado para resistir radiación.
Qué hacen los astronautas si hay una tormenta solar
Allí se protegen con materiales adicionales. Incluso pueden armar refugios improvisados con elementos disponibles.
Este sistema busca reducir la exposición al mínimo posible. Sobre todo en eventos que pueden durar varios días.